MIFID II: ¿Y los robo-advisors? Como afecta la nueva normativa europea al boom de la gestión automatizada

15 - Enero - 2018

3 minutos

El objetivo principal de la nueva normativa MIFID II, es poner en el centro de la ecuación al inversor, y esto se va a implementar a través de medidas para mejorar la transparencia y la protección del mismo, entre otras cosas mediante tests de conveniencia o mercados objetivo de cada producto.

La creciente aparición en Europa de las plataformas de asesoramiento automatizado está generando dos vertientes en sus modelos de negocio: aquellos que se apoyan en bancos nodriza y captan el patrimonio de sus clientes frente a EAFIs o recomendadores de inversión.

Para entender cómo afecta la normativa europea a las nuevas plataformas es muy importante entender distinguir estos dos tipos de plataformas automatizadas de asesoramiento financiero:

 

Robo-Advisor depositarios

En primer lugar, aquellas que apuestan por captar el patrimonio financiero de sus clientes y llevarlo a sus bancos “nodriza” (un banco que les hace la función de depositaria).

Una vez que el cliente abre su cuenta y tiene el dinero depositado en el banco “nodriza”, comienza a funcionar la gestión automatizada. Suelen hacer una gestión discrecional de carteras, apoyándose en la tecnología.

Aplican la gestión robotizada para el rebalanceo de las carteras, y suelen utilizar ETFs o fondos indexados con bajas comisiones, con lo que reducen en gran medida el coste medio de una cartera de inversión.

 

Robo-advisors EAFIs

La otra alternativa, son EAFIs o recomendadores que hacen asesoramiento financiero automatizado, pero sin tocar el dinero del cliente.

Es frecuente que trabajen con varias entidades financieras a la vez, por lo que si el cliente ya tiene cuenta abierta en esa entidad no haría falta mover el dinero.

Este tipo de plataformas utiliza la tecnología para la selección de productos financieros de las carteras, aunque al no tocar el dinero no pueden hacer movimientos automáticos en las carteras. Se apalancan en las estructuras de los bancos.

 

Es muy importante entender esta distinción entre los dos tipos de robo-advisor que coexisten para ver las diferentes aplicaciones de MIFID II. Como toda la banca van a tener que desglosar los diferentes costes, así como detallar en mayor profundidad los riesgos de cada inversión, esto afecta de la misma manera a los dos tipos de robo-advisors.

Siguiendo con el hilo de la transparencia, todos aquellos robo-advisors que no se hayan declarado independientes deberán detallar las retrocesiones de comisiones que perciben. Por lo tanto, esto genera una escisión en el sector entre dependientes e independientes.

Primera conclusión, los robo-advisors independientes no podrán percibir retrocesiones por lo que cobrarán directamente del cliente, esto va a provocar un incremento de la calidad del asesoramiento al no existir conflictos de interés a la hora de seleccionar los productos recomendados.

Segunda conclusión, los que se declaren dependientes van a tener que demostrar el valor añadido que generan al cliente para poder repercutir un coste de asesoramiento más alto.

 

¿Cómo va a reaccionar el cliente?

El cliente se encuentra con diferentes alternativas a la hora de invertir, pudiendo recibir un asesoramiento automatizado en su propio banco, estar gestionado por un robot o acudir a su banquero privado o banco comercial.

Las principales diferencias son las que va a percibir el cliente por el lado de los costes, teniendo en cuenta que el asesoramiento independiente robotizado tiene como ventaja un coste más bajo que una banca privada o comercial.

No parece descabellado pensar que este tipo de plataformas puedan jugar un papel complementario a la banca tradicional, buscando una inversión indexada a un precio muy ajustado, al que ni la banca tradicional ni los robo-advisors dependientes son capaces de ajustarse.

Es importante distinguir el comportamiento de los inversores en función de su patrimonio, múltiples estudios coinciden en que patrimonios más bajos, sin acceso a banca privada, pueden encontrar en los robots el medio para canalizar su ahorro a un coste bajo. Sin embargo, los patrimonios más altos no van a dejar de lado a la figura del asesor humano, ya que les aporta un gran valor añadido a la hora de gestionar sus inversiones. Aunque esto no quita que una parte de su cartera la inviertan a través de estas plataformas automatizadas.

 

Conclusión

La nueva normativa va a suponer un cambio en cuanto a la calidad y cantidad de información que se le presenta al cliente, siempre buscando su protección y un mejor asesoramiento, pero estos nuevos procesos van a generar gran cantidad de documentación a parte de los test de idoneidad y conveniencia.

Los robo-advisors juegan un papel importante porque son capaces de validar todos esos flujos y presentar la información en tu móvil, poder así tenerla a mano y en una sola app toda la información. Proponen un acceso al mercado financiero de la forma más rápida y cómoda posible sin desestimar la regulación.

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